Polémica Festival

El texto que sigue pretende producir una reflexión a partir de la circular que envió Graciela Casabé en referencia al desalojo causado por las nuevas autoridades del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (quien no la haya leído, puede hacerlo aquí).


Indudablemente la violencia de la que habla la Sra. Casabé es un acto despiadado, inútil, innecesario y por lo tanto adhiero, desde ya, a su queja. Ante todo, respeto. No es la forma, no corresponde semejante abuso de poder. En síntesis, se trata de una inmensa estupidez.
Ahora bien, tampoco me parece consecuente ingenuizarnos y olvidar, por este asunto que evidentemente pone a la ex-directora del Festival Internacional de Buenos Aires en una posición de víctima, la maquinaria política que escondió, durante casi diez años, la producción de dicho evento. No me parece que la comunidad teatral porteña deba ahora, por este motivo, solidarizarse con una empresa que desembolsó, insisto, durante casi diez años, un presupuesto igual o mayor al destinado a sustentar la producción nacional, desviándolo a las producciones extranjeras. No tengo, desde ya, ningún tipo de apreciación estética negativa sobre las compañías que fueron invitadas. Sin duda, la mayoría de ellas tocaban la excelencia. Pero acaso ¿no resulta un poco absurdo que un país del tercer mundo financie producciones del primer mundo? ¿Donde estaría, en esta política, aquel viejo lema de “una mejor distribución de los recursos” del que tanto se jactan los gobernantes de turno y al cual todos deberíamos aspirar? El presupuesto de PROTEATRO casi no llega al millón de pesos, los teatristas porteños producimos con 3000 o 4000 pesos con la mayor de las suertes (los que deseen certificar esto ingresen a:
http://www.buenosaires.gov.ar/areas/cultura/teatro/?menu_id=5541 y clickeen en “Subsidios 2006 – Obras”), tengo entendido que el Festival solo cubrió pasajes y alojamientos, pero ¿cuánto cuesta un pasaje París – Buenos Aires? 800 EUROS. Es decir: $3600. UN PASAJE DE 1 ACTOR = UN SUBSIDIO PARA TODA UNA COOPERATIVA (integrada, generalmente por un promedio de 7 u 8 personas, con ensayos de 7 a 10 meses, y otro tanto de funciones). ¿Alguien sabe cuánto se le pagó a las producciones nacionales por participar del Festival? ¿$1000 (salvando “La Pesca” que recibió, de manera inédita y exclusiva, $40.000)? ¿Alguien sabe que las performances de “Hay algo que me golpea” (evento “organizado” por el Festival) nuclearon a casi 80 artistas y no recibieron ni un peso? ¿Cuántas compañías nacionales participaron? ¿Diez, doce? ¿Cuántas del interior? Ninguna. ¿Saben que hay más de 300 espectáculos por fin de semana, solo en Capital Federal, y solo 80 de ellos, como mucho, recibieron subsidio este último año? Entiendo que a los argentinos nos encanta que Europa nos vea, nos admire, amamos que nos lleven a Festivales, para luego volver y poder decir: “Fui reconocido en Francia, Alemania, Inglaterra, ahora llegué a la cima, soy el mejor”. Por parte de los gobernantes se extiende el discurso de “poner a la Argentina de cara al resto del mundo”, “...posicionarla como lo que es...”. ¿Cuando vamos a dejar de mirar para afuera? ¿Acaso no nos damos cuenta que producimos veinte o treinta veces más teatro que Barcelona? Me manifiesto decididamente en contra de la organización de un nuevo Festival en el que se invierta una partida que tanto necesitamos los que, efectivamente, gastamos las suelas de los zapatos para producir teatro (y cultura, en definitiva) en el país. Me manifiesto en contra de desviar los escasísimos recursos que tenemos en compañías extranjeras, y que quede claro, que esto no tiene nada que ver con el respeto que tengo por el trabajo que éstas realizan. Yo también admiré a Peter Brook, pero ahora, preferiría que la próxima vez, él vea de qué manera puede venir a la Argentina (donde todos somos pobres) y financiarse su gira. Estoy harto, hartísimo, de que se organicen eventos, que por más masivos que sean, beneficien más a los que lo organizan que a los que verdaderamente lo necesitan. Que el Festival haya agotado sus entradas no significa que el público ni la comunidad teatral haya reflexionado verdaderamente sobre aquello que estaba consumiendo. Muy a nuestro pesar, estamos tan segregados como comunidad, tan distanciados los unos de los otros, que el Amo dice cualquier cosa y todos vamos como ganado a acatar la autoridad, por si las moscas no se enoje y la próxima vez me pierda la limosna. No seamos ingenuos. La próxima vez pensemos dos veces antes de seguir pretendiendo ocupar “el círculo de los elegidos a nivel nacional” para que un programador extranjero nos vea y nos lleve, oh!, a su Festival. Que quede claro: nosotros también somos los que le damos de comer al chancho.
Se nos viene una época muy dura, donde un grupo de empresarios va a hacerse cargo del Estado. Vamos a tener que estar muy atentos. Ellos van a querer construir su quintita cultural, donde lo que no hace negocio va a quedar afuera. Ahora, más que nunca, van a querer europeizarnos (¿se acuerdan de la política de Carlitos?), vendernos que Buenos Aires debe transformarse en un epicentro turístico y por lo tanto debemos producir para atraer al extranjero. Me encanta que la ciudad sea visitada por nuestros hermanos del exterior, pero cuidado, nosotros no existimos por ellos ni para ellos. Lamento sonar un poco radical, no deseo que se piense que porto algún tipo de apreciación negativa para con el que viene de afuera. Lo que ocurre es que nosotros tendemos a perdernos en el afuera (síntoma argentino), tendemos a idealizar al afuera (síntoma de toda colonia), y por último, tendemos a someternos, sin darnos cuenta, al afuera. Tengamos cuidado con los discursos PRO que se vienen, porque son inteligentemente sutiles y poderosamente manipuladores. Abramos los ojos. El teatro independiente argentino nuclea a miles y miles de artistas que producen a través de este lenguaje, CULTURA, construyen, a través de esta expresión, IDENTIDAD. Empecemos a defenderlo y a darle el lugar que se merece, más allá de la escasa plusvalía que genere. Que los recursos se utilicen en Argentina. Si el europeo, que es el que más tiene en términos materiales, quiere llevarnos a su país, maravilloso. Pero gastar lo que poquísimo que tenemos para satisfacerlos a ellos no. BASTA. Cultura NO es superávit. Identidad NO es for-export. Una vez más, no seamos ingenuos.
Por último, deseo aclarar que respeto mucho el trabajo ejecutado por Graciela Casabé en lo que a la dirección general de un festival compete (tuve la oportunidad, de hecho, de trabajar desde el Centro Cultural Recoleta, cuando la necesidad económica me acuciaba, en la coordinación de numerosas actividades realizadas allí, en el marco de tres de los festivales), pero difiero enormemente en la política cultural que éste propone. Lamento, en consecuencia, haber tomado su difícil situación actual como excusa para expresarme sobre cuestiones que me resultan de suma importancia para nuestra comunidad. Pero ocurre que me está resultando cada vez más difícil quedarme callado y seguir tolerando que nos tratemos como idiotas.
Abramos los ojos.


Juan Coulasso
juancoulasso@hotmail.com

1 comentario:

Daniel Mulieri dijo...

Hola Juan ... comparto tus palabras y sufro junto a mis compañeros los problemas económicos y financieros de los teatristas independientes,muchos de los cuales podrían solucionarse,si las partidas de dinero y financiamiento que se han usado desde hace décadas para Festivales de este tipo, apuntaran a proteger la producción y los espacios de todo el pais,donde se gesta teatro de verdadera calidad por muchisímo menos de lo que cuesta un asistente (que en ningún caso trabaja gratis) en Europa.
Nos debemos ,como movimiento,una discusión en la que empiezen a quedar en claro,de que lado de la calle estamos,y empezar a actuar en consecuencia...
Los espejos que nos ofrecen y nos venden nunca nos han reflejado la verdadera cara de nuestros orígenes...
Como bien decís,vienen "épocas muy duras".Yo diría,aún más duras ... ¿Estaremos a la altura de las circunstancias?
Completando tu idea : ABRAMOS LOS OJOS . LOS OÍDOS y LA BOCA ...Pongámonos en MOVIMIENTO...